Reflexiones de Mercado: Lo que nos deja 2025 y qué esperar del inicio de 2026
El cierre de 2025 ha marcado un punto de inflexión en el tablero internacional, consolidando un cambio de paradigma donde la diplomacia económica y la actuación directa de los Estados en la economía han redefinido las reglas del juego. Mientras los mercados financieros despiden el año en máximos históricos bajo la sombra de una deuda récord, la economía española emerge con una resiliencia inesperada, superando todas las previsiones de crecimiento. En este escenario de contrastes, donde el valor físico del oro y el cobre desafía la volatilidad del dólar, el análisis de los activos reales se vuelve indispensable. A continuación, desglosamos las claves geopolíticas y macroeconómicas que definirán el primer trimestre de 2026 y por qué la inversión en economía real se posiciona como un refugio estratégico.
1. Entorno global e incertidumbre:
El último trimestre de 2025 y el inicio de 2026 han estado definidos por un entorno de tensiones geopolíticas globales que generan incertidumbre y tienen un efecto directo en los mercados. Esta coyuntura ha consolidado un cambio de paradigma en la diplomacia internacional, donde la actividad de los Estados y las decisiones de política exterior impactan directamente en la configuración de la economía mundial.
Actualmente, el escenario internacional se caracteriza por una fragmentación que afecta a los principales bloques económicos, desde América hasta Europa. Este contexto y los cambios en las relaciones exteriores de las grandes potencias están reconfigurando los flujos comerciales en una etapa marcada por la transición.
2. Situación Macroeconomica:
La economía global presenta un pulso desigual al cierre del ejercicio. Mientras la Eurozona se mantiene estancada con un crecimiento del 1,4% y un paro del 6,4%, los datos en España muestran una evolución distinta:
Crecimiento en España: La estimación de crecimiento del PIB para 2025, que inicialmente era del 2,5%, ha finalizado en el 2,9%. Las previsiones para 2026 y 2027 se han revisado al alza.
Inflación: El comportamiento de los precios ha sido algo peor de lo previsto, si bien las proyecciones para el próximo ejercicio apuntan a la moderación.
Estados Unidos: El PIB del tercer trimestre sorprendió con un +4,3%, aunque el empleo y el consumo pierden tracción. Se observa una presión política directa sobre la Reserva Federal, que recortó tipos 25 pb en un entorno de expansión fiscal y nuevos aranceles.
3. Mercados Financieros y Activos Reales
Los mercados cierran 2025 en máximos históricos (S&P 500, Nikkei, IBEX, Eurostoxx50), pero bajo un equilibrio condicionado por una emisión récord de deuda de 1,7 billones de dólares.
Renta Variable: El IBEX 35 ha destacado doblando el rendimiento de la mayoría de sus homólogos europeos. En EE. UU., el S&P 500 cerró con un +16,65%, pero la depreciación del dólar (>11%) redujo la rentabilidad real para el inversor en euros al 2,55%.
Materias Primas: Se ha producido un rally histórico en activos tangibles: el Oro (+70%), la Plata (+174%) y el Cobre (>12.000$/ton) reflejan una búsqueda de valor físico frente a la volatilidad financiera.
Tecnología: Se estima que las grandes corporaciones han desplazado 120.000M $ a vehículos fuera de balance (SPVs) para financiar infraestructuras de IA, lo que empieza a generar interrogantes sobre la absorción de este gasto.
4. Previsiones para el primer trimestre de 2026
El nuevo ejercicio se afronta bajo un escenario de "continuismo expansivo" con un crecimiento mundial estimado del 3,1%.
Política Monetaria: El mercado vigilará el relevo en la presidencia de la Fed en mayo ante posibles dudas sobre su independencia real. En la Eurozona, se espera que el BCE mantenga los tipos estables con la inflación estabilizada en el objetivo del 2%.
Rotación de Activos: Se prevé que el flujo de capital se desplace desde las "megacaps" tecnológicas hacia sectores rezagados que ofrecen valoraciones más razonables, como defensa, infraestructuras y banca.
Renta Fija: La deuda soberana muestra un empinamiento de las curvas, con mayor presión en los tramos largos debido al aumento estructural de la oferta de deuda pública para financiar déficits elevados.
5. El Mercado Inmobiliario como refugio de valor
En el ámbito inmobiliario español, la fuerte demanda continúa presionando los precios ante un déficit de oferta histórico. No obstante, la mejora de las condiciones financieras contribuye a equilibrar parcialmente el mercado.
El informe de diciembre del Banco de España prevé un aumento gradual de los visados en vivienda. En este contexto, el modelo de StockCrowd IN se reafirma en la inversión en la economía real. El dinamismo de la plataforma, basado en proyectos con colateral físico y un sector menos apalancado que en ciclos anteriores, ofrece una alternativa ante la volatilidad de los mercados líquidos.
Fuente: Cuarto Informe Trimestral 2025 StockCrowd IN
Han pasado algunos dias desde última entrada, por eso recapitulamos.
Estamos definiendo «cash flow» como fuente recurrente de fondos de una empresa; para ello, partiendo de la cuenta de resultados generada por un criterio de devengo, hemos deducido partidas no recurrentes, hemos quitado ingresos extraordinarios (los restamos) y gastos extraordinarios (los sumamos), para obtener un resultado neto ordinario.
A continuación, hemos de restar aquellas partidas que afectan a la cuenta de resultados pero que no son gastos o ingresos relacionados con efectivo. Ya en la definición de cash flow sumábamos las amortizaciones pues no son pagos efectivos. Ahora lo que hacemos, es restar aquellos ingresos que no son tales, pues son gastos o inversiones que la empresa ha reconocido y ha reflejado como ingreso, pero no son tales, al menos desde el punto de vista de efectivo. Vienen reflejadas en la cuenta de «trabajos realizados para el inmovilizado». Esta partida refleja pagos a terceros vía compras o intereses pero que la empresa ha capitalizado, lo ha reflejado como más inversión. También pueden ser obras que la empresa ha realizado para su propio patrimonio (mejora en la fábrica). Esta operativa está permitida y como tal se contempla en el Plan general de Contabilidad, pero cuando analizamos unos estados financieros hemos de valorarlo.
En resumen, para calcular el cash flow operativa ordinario de una empresa haremos:
+Cash Flow teórico (beneficio + amortización)
-Beneficios extraordinarios
+Pérdidas extraordinarias
-Trabajos realizados para el inmovilizado
-Ingresos financieros (cuando son elevados respecto a la actividad)
= CASH FLOW ORDINARIO, generado por las operaciones habituales de la empresa, que esperamos sea recurrente y por tanto será la referencia para futuros ejercicios.
Estamos centrando nuestro análisis en un criterio de caja y no de devengo. Ahora podemos conocer si genera caja, pero nos surge una pregunta: ¿la genera en el momento oportuno? Pensemos en un caso extremo de una empresa que compra a principios de año, produce y vende a mediados, pero no cobra hasta finales. Evidentemente esta empresa, por muy buen cash flow que genere, tendrá que endeudarse bastante para cumplir sus obligaciones de pagos corrientes (salarios, luz, etc…) que son inaplazables. Sin irnos a casos tan extremos, las compras y ventas de una empresa son constantes y lo normal es que las ventas de finales del año 2022 se cobren en el 2023, y seguramente en el 2021 habrá cobrado las ventas del 2020 y así sucesivamente. Con los pagos ocurre igual. Compras del 2023 se pagarán en 2024; compras del 2021 se pagaron en 2022.
Para entender todo este movimiento de las partidas afectadas de pagos corrientes de la actividad de la empresa: existencias, clientes y proveedores, (las inversiones son otra cosa) vamos a acuñar un nuevo concepto: Activo Circulante Neto, que lo definimos como el neto de sumar «existencias» y «clientes» y restar «proveedores acreedores».
ACN=EXISTENCIAS+CLIENTES-PROVEEDORES Y ACREEDORES
El ACN de la empresa varía cada año, y hemos de analizar su evolución, su crecimiento o decrecimiento y su relación con la cifra de ventas. El ACN suele ser un % estable en el tiempo de la facturación o ventas de una empresa. Fuertes crecimientos requerirán financiación externa, decrecimientos supondrán generalmente generación de liquidez. Cuando los crecimientos del ACN son moderados hemos de aspirar a que se financie con el CASH FLOW de la empresa.
El ACN crece cuando la empresa factura más y decrece cuando la empresa baja facturación.
Un incremento de ventas implica generalmente más saldo de deudas comerciales. Puede que porcentualmente se mantenga, pero en términos absolutos debe crecer.
ACN/VENTAS= Esta ratio suele mantenerse constante con independencia del volumen de ventas.
Continuará.
Siguiendo con nuestros posts sobre el análisis de los estados financieros de una empresa hoy iniciaremos el análisis de la empresa con una visión que es fundamental cuando eres proveedor financiero:
Las empresas tienen diversos tipos de proveedores, tales como proveedores de mercancías o materias primas, laborales, servicios…todos ellos entregan algo a cambio de dinero. El proveedor financiero (nosotros) que presta dinero, también espera que se le pague con dinero, por eso en nuestro análisis damos un paso más. Vamos a intentar saber si la empresa ha generado dinero y para ello vamos a desarrollar el concepto de Cash Flow o generación de fondos.
Con la cuenta de pérdidas y ganancias sabemos lo que ha facturado una empresa (no lo que ha cobrado), la mercancía que ha vendido (no la que ha comprado), los gastos en que ha incurrido (no los que ha pagado) e incluso determinados costes que ha imputado (ej: amortización). Ahora debemos ponerlo todo en términos de dinero de efectivo y no de compromisos de cobros (cuenta de clientes) o compromisos de pagos (proveedores y acreedores básicamente).
Paso a paso vamos a ver cuánto de lo que vende la empresa se transforma en dinero, de este cuánto se necesita para pagar a los proveedores y para sus inversiones de activo fijo y finalmente cuál es el remanente que puede aplicar para pagos tales como cancelaciones de deuda o pagos de dividendos.
Este análisis sería más sencillo si los estados financieros se rigieran por criterios de caja, es decir, que ventas coincidiera con cobros y gastos con pagos, pero generalmente los estados financieros de las empresas se elaboran con vistas al informe a los accionistas, inversores y hacienda que están más preocupados en saber cuánto se vende o gana. El flujo de cobros y pagos le preocupa al director/tesorero financiero que debe buscar financiación para los desfases de circulante e inversiones, y a los proveedores financieros (nosotros) que vemos impacientes como fluye el dinero por la empresa.
En definitiva, los estados financieros siguen generalmente criterios de devengo y a nosotros nos interesa un criterio de caja. Con en análisis de Cash Flow intentaremos aproximar ambos criterios.
¿Cómo definimos Cash Flow?
La forma tradicional de definirlo dice que es la suma del beneficio después de impuestos más las amortizaciones. A nosotros a estas alturas del blog, expertos analistas, nos parece una definición incompleta.
En primer lugar, ¿qué entendemos por beneficio? ¿qué ocurre si nuestra empresa ha ganado dinero gracias a que ha vendido un edificio, una cartera de acciones o ha tenido un crédito fiscal que suma en lugar de restar?
Por eso decimos que el beneficio ha de ser el procedente de operaciones ordinarias, por tanto, recurrentes en el tiempo (esto ya lo contamos en el blog que hablábamos de la cuenta de resultados). Para ello deduciremos del beneficio los ingresos extraordinarios y para ser consecuentes los gastos extraordinarios, pues ninguno de ambos han de ser considerados pasados ni futuros.
Cuando las empresas tienen ingresos financieros sustanciales, y lógicamente no estamos analizando una empresa financiera, también deberíamos restarlos pues pueden distorsionar el margen ordinario del cliente. Haciendo estas salvedades obtenemos el que podemos denominar Resultado Neto Ordinario, el beneficio o pérdida que la empresa obtiene por su actividad ordinaria.
Continuará
En el último blog dejamos pendiente una ratio que nos permite medir la productividad de la empresa desde el punto de vista de su tamaño, ratio que denominamos ROA por su denominación anglosajona = Return On Assets, o rentabilidad sobre activos. Su cálculo es en teoría sencillo:
El último post lo cerrábamos hablando del “margen de explotación”, como indicador para conocer si la empresa ganaba o perdía dinero con su actividad recurrente.
Hoy continuamos con el análisis de la cuenta de resultados cuyos posts anteriores podéis ver aquí. El resultado de restar el coste de mercancías vendidas o aprovisionamientos de los ingresos nos da un primer margen que llamaremos Margen Bruto. Este nos permite con un simple cálculo conocer qué porcentaje de beneficio se obtiene con la mercancía vendida.
Hoy nos complace compartir con todos vosotros esta gran notícia
APTE, LA SALLE TECHNOVA BARCELONA Y STOCKCROWD IN SE ALÍAN PARA CREAR UNA RED DE INVERSIÓN PARA POTENCIAR EL CRECIMIENTO DE SUS MEJORES STARTUPS
Continuando con el análisis del balance de una empresa, como próximo ejercicio repasaremos las principales partidas de la cuenta de resultados empezando en este post con las ventas:
Y recibe las últimas novedades en crowdfunding de inversión